Hábitos atómicos es una lectura muy oportuna para el mes de agosto y para no leer únicamente contenido vinculado con los mercados directamente. Realmente es una obra que he visto mucho feedback positivo y por tanto tenía bastantes ganas de leer.

Es un temática muy de actualidad, y especialmente en verano o en navidad, cuando la gente se plantea hacer grandes o pequeños cambios en su vida: hacer más ejercicio, leer más, comer más sano, etc.

El título es un buen resumen del libro, todo se empieza por los microcambios, que sumados suponen un gran cambio.

Aunque la obra no nos descubre ninguna receta mágica, es una buena guía para tener las ideas ordenadas, y que será especialmente útil para aquellas personas con mas problemas de constancia y autodisciplina.

Si quieres comprar el libro puedes pinchar en la imagen para hacerlo:

Hábitos atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios

Hábitos atómicos, el interés compuesto de la conducta

Seguramente si estás en este blog es porque tiene claro el efecto del interés compuesto a largo plazo. Pues lo que el autor defiende respecto a los hábitos es exactamente el mismo concepto, hacer pequeños cambios, concretos, planificados, que nos permitan ir mejorando de forma incremental.

Uno de los ejemplos que pone es el de los Lakers del showtime (Magic, Johnson, James Worthy, etc), cuando Pat Riley pidió a todos los jugadores una mejora del 1% en sus estadísticas, lo que finalmente en agregado supuso una mejora exponencial

Trust the process

Aunque es una frase famosa en muchos ámbitos, siguiendo con la comparación deportiva, es el eslogan de la estrategia seguida por los Philadelphia 76 sixers. Perder durante varias temporadas, para acumular jugadores jóvenes vía draft. El máximo exponente ha sido la estrella Joel Embiid:

Trust the processs embiid

Pero volvamos al libro. La idea se centra en olvidarse de las metas, y centrarse en el proceso.

Las metas son los resultados que quieres obtener. Los sistemas son los PROCESOS que sigues para alcanzar esos resultados. No debemos enfocarnos en en la meta (final) sino en los sistemas (proceso).

Subscribete al Newsletter

Invirtiendo en calidad: Claves para invertir a largo plazo en las mejores empresas

Recibe las entradas el primer@ y accede a contenido exclusivo

No alcanzar una meta cuando esperabas puede generar frustración. Seguir un sistema sólo genera una recompensa positiva con cada acción, ya que internamente nos genera una satisfacción de seguir nuestro plan.

Nuestra constancia  con la meta puede flaquear (se ve muy lejos), sin embargo,  con el sistema (acciones) tiene un efecto inmediato ya que siempre vamos a cumplir.

Sabemos que en el mundo de la inversión sucede exactamente lo mismo, a veces los resultados no son frutos de un buen trabajo, y por tanto, debemos enfocarnos en lo que depende de nosotros y no mirar sólo una rentabilidad que puede ser pan para hoy y hambre para mañana.

Iván Martín comentaba en alguna de sus conferencia que algunos de sus peores errores de inversión se cerraros con grandes rentabilidades, y no por ello dejaba de ser un error.

 

Ciclos de los hábitos

Los hábitos se definen como un proceso que consta de 4 partes:

  • Señal: Un desencadenante que sugiere una recompensa e inicia el proceso. Un olor, una música, una vibración…
  • Anhelo. La motivación para cambiar algo para obtener dicha recompensa. El momento del deseo de la recompensa.
  • Respuesta. Las acciones necesarias para obtener la recompensa.
  • Recompensa. La satisfacción obtenida como retorno del cambio y lo que te empuja a hacerlo de nuevo.

Las 4 leyes del cambio positivo y negativo

Las 4 leyes/tips que debemos seguir para facilitar el cambio real son:

  • Hacerlo evidente. Toma medidas para hacerlo inevitable.
  • Hacerlo atractivo. Crea los condicionantes para que te apetezca y el cuerpo te lo pida
  • Hacerlo fácil. Reduce las fricciones que sirven como pretexto para “darle la espalda”. Una alarma como recordatorio que debes meditar.
  • Hacerlo satisfactorio. Crea un incentivo que te invite a volverlo a hacer. Como si fuéramos un animal al que le damos un premio por una buena acción, en el fondo no hemos dejado de serlo.

Lo mismo en sentido opuesto aplicaría para los malos hábitos. En el resumen final el autor hace un diagrama de ambos muy visual y que te puede servir de guía:

hábitos atómicos
cambio de hábitos

Tecnología, medición y seguimiento

La tecnología es un gran aliado para nuestros cambios. Hay algunas acciones que podemos automatizar (traspasos automáticos, aportaciones en las inversiones) y otras menos obvias

Invirtiendo en calidad: Claves para invertir a largo plazo en las mejores empresas

Por ejemplo el autor cita un caso en que el que se automatiza el envío de un tweet a determinada hora si no es capaz de levantarse antes de la 7am de forma que además de la tecnología también entra en juego el compromiso con terceros, otra poderosa arma.

La medición es otro elemento fundamental, primero porque lo que no se mide no existe y no hacerlo podemos hacernos trampas a nosotros mismos. De la misma forma que si nadie nos controla es más fácil que nos escaqueemos, el no contabilizarlo reduce los incentivos. Además nos permite mejorar y saber qué ha pasado en los momentos que no hemos sido capaces de mantener el cambio positivo.

Conclusión

  • Sencillez
  • Temática
  • Utilidad
  • Interés
  • Aprendizaje
4.3

El libro no nos descubre ninguna receta mágica, pero esperarla a estas alturas es algo inocente

Sin embargo si es una guía muy ordenada, fácil de leer y especialmente útil para cambiar esos hábitos que nonos ayudan nada, e intentar por fin conseguir hacer cambio que mejores nuestra vida.

Para llegar a ser capaces de correr una maratón, primero tendremos que salir a correr, luego llegar a 2km y así sucesivamente, si queremos hacerlo al segundo día, lo abandonaremos frustrados, como sucede con mucha gente que se plantea cambios muy ambiciosos. 

Nuestro día a día se compone de pequeñas microdecisiones que lo pueden convertir en un gran día, o en uno insufrible, y en un porcentaje elevado, depende de nosotros:

Realmente es un libro muy fácil de leer y muy interesante especialmente para las vacaciones, momento clave para plantearnos cambios en nuestra rutina habitual, y en dónde a menudo el árbol tapa al bosque.

Si quieres leerlo por ti mismo, puedes comprar el libro clickando en su nombre, Hábitos atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here