No hay tiempo que perder. El Banco de España quiere resolver cuanto antes la papeleta de la CAM –la mayor de las cajas que ha intervenido hasta ahora, con activos de 70.000 millones– y por eso organizará de manera inmediata la subasta para que se la quede el mejor postor. «La adjudicación puede producirse incluso la semana entrante o, a más tardar, en los primeros días de agosto», comentan fuentes conocedoras del proceso.
El supervisor destituyó el viernes por la tarde al equipo gestor y ha inyectado 5.800 millones en la caja alicantina, 2.800 para reforzar su capital y los restantes 3.000 en forma de préstamo para dotarle de liquidez. «Esto va a ser muy rápido por una razón: ahora ya no hay impedimentos para que se formalice la venta», dicen en una de las entidades que ha examinado en profundidad las cuentas de la CAM.
En los últimos meses, después de que la caja alicantina fuera expulsada de Banco Base –el grupo que había formado con Cajastur-CCM, Extremadura y Cantabria–, estaba claro que la CAM necesitaba un socio para cubrir sus ingentes necesidades de capital. Pero ninguno de los bancos y cajas interesados se atrevió a realizar la operación sin un seguro que les cubriera de posibles pérdidas. Tanto en CCM como en CajaSur hubo un esquema de protección de activos por parte del Banco de España, que el regulador no podía ofrecer para la CAM por una sencilla razón: la caja no estaba bajo su control.
Desde el viernes, el Banco de España domina la caja, es dueña de cerca del 85% del capital y no tiene ningún motivo para esperar. «Es más, le interesa salir rápido para demostrar que aquí no hay incertidumbres y que el proceso de reestructuración del sector que se inició hace más de dos años avanza irremisiblemente hacia su final», dicen fuentes financieras.
Tampoco hay impedimentos legales para una venta rápida. «Al ser el dueño de las acciones gracias a la ampliación de capital realizada, técnicamente no se trata de una intervención, por lo que todo se agiliza más: el FROB venderá sus acciones velando por el interés público y ya está, no hace falta que lo apruebe ni el consejo, ni la asamblea, ni nadie», explican fuentes jurídicas. Desde una importante entidad financiera se apunta que se realizará una puja inversa: el que exija un menor consumo de recursos públicos se la llevará.
En los últimos meses, el libro de venta de la CAM que manejaba el banco de inversión Nomura por encargo del Banco de España fue estudiado por el Santander, el BBVA, La Caixa, Ibercaja y varias entidades y fondos extranjeros. «Todo el mundo tiene los números hechos», dice uno de los interesados. A grandes rasgos, se habla de que, al margen de sus necesidades de capital, las pérdidas esperadas por el deterioro futuro de sus activos rondan los 3.000 millones. De esta manera, el que quiera presentar una oferta lo puede hacer ya.
Pese a sus problemas y a la crisis general, la caja constituye una oportunidad de primer nivel. «La CAM es muy atractiva por su tamaño, aunque no se la puede quedar cualquiera –advierten desde otra entidad–, para gestionarla hay que disponer de músculo financiero y equipo». ¿Quiénes son los favoritos? Fuentes del sector sitúan en primera línea al BBVA, el Sabadell y el Popular. Entre las cajas, La Caixa tiene capacidad de sobra e Ibercaja –hasta ahora al margen de cualquier movimiento–, muchas ganas de crecer. Si se cumplen las previsiones, la CAM será historia dentro de muy pocos días.
Fuente:Lavanguardia


