El riesgo dinerario empieza, como es natural, en el momento en que se formaliza una operación; sin embargo, ha de tenerse presente que durante el proceso previo a la formalización, se suceden momentos de especial relevancia, cuya inadecuada gestión puede provocar un incremento del nivel real de riesgo
Los diferentes momentos en que se puede desglosar la evolución del riesgo son:
1. Al recoger la información necesaria para poder iniciar el análisis
2. Al analizar la situación económico-financiera y patrimonial del cliente
3. Al diagnosticar la conveniencia o no de la operación
4. En el caso de un diagnóstico favorable, al formalizar la operación
5. Al efectuar el seguimiento de la operación/cliente/riesgo
Estos cinco momentos se pueden integrar, como ya se ha enunciado en el punto 1 de esta unidad, en tres grandes fases:
Se estudiarán con detalle, en las siguientes unidades, cada uno de los momentos enunciados. Seguidamente tan sólo se presenta un esquema de las fases del proceso de una operación genérica.




