Como muchas veces en la vida, parece que la generalización ha provocado que paguen justos por pecadores. Nos referimos al proceso de aniquilación del modelo de cajas de ahorro que ha sido eje vertebrador en algunas acciones económicas y sociales en las últimas décadas.
Es evidente que el modelo era mejorable, en particular en la politización que ha llevado a algunas entidades a no ser viables debido a los peajes políticos que han tenido que pagar puesto que al final, los cargos directivos se escogían desde ámbitos políticos (huelga mencionar ejemplo como Cajasur, CCM, CAM, etc)

Ahora bien, no hay que olvidar que las cajas de ahorro han tenido un papel fundamental para el desarrollo del país(no hablamos del mundo inmobiliario de la decáda del 2000) sino antes.
Además de las obras sociales respectivas, en muchos casos permitían fluir el crédito a sectores de la sociedad que de otra forma no podrían acceder a él en un banco puro y duro.
Y este modelo es sostenible si se gestiona correctamente, tenemos los ejemplos de entidades profesionalizadas que tienen unas posiciones de solvencia superiores a BSCH o BBVA, hablamos de la Caixa, Unicaja, Kutxa, Ibercaja…
En cambio, este modelo siempre ha despertado recelos en los bancos, que los veían como un enemigo peligroso, e incómodo a nivel de imagen, y sobre todo, con la globalización. Los “mercados” nunca entendieron ese modelo, y con el cierre de las financiaciones mayoristas por la crisis de liquidez, la situación se hizo insostenible, pero no se trataba sino de un problema puntual de liquidez, no de solvencia para esas entidades.
Ahora, ese modelo ha sido prácticamente eliminado, si bien ya hacía varios años que las cajas de ahorros viables se habían bancarizado con la contratación de muchos directivos que provenían de banca y consultoras para puestos relevantes.
Independientemente de la situación coyuntural de crisis, una vez ésta se supere, estaremos en una posición peor que antes de ella.
-En futuros artículos profundizaremos sobre este tema, pero es lógico que las cajas de ahorros bancarizadas tengan la misma política de ejecuciones hipotecarias que los bancos, y que una vez adjudicada la vivienda, la transfieran a la obra social y la alquilen por 50€ a una persona desfavorecida dejando al propietario inicial en la calle?
-Es lógica la problemática de las preferentes y deuda subordinada, en la que muchos ahorrados de buena fe han visto como sus ahorros se encuentran bloqueados por la coyuntura de los mercados?
-O finalmente, es lógico que las cajas de ahorro propongan eliminar derechos laborales (ver artículo de 19/03) situando a sus empleados en condiciones mucho peores que las de los bancos?
 Parece que el leit-motiv que tenían algunas entidades respecto a su no ánimo de lucro y su alma social  se ha visto sustituido por el nuevo lema, se deben mejores los resultados y la cotización bursátil a toda costa, para mejoras los salarios variables (parte en acciones) y la excusa ante sociedad y empleados será que así se podrá dar más fondos a la obra social.

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