Los aires de mejora también llegaron al mercado laboral. Los salarios muestran una mejora apreciable desde el mínimo de marzo, lo que en buena parte explica la recuperación de los ingresos de los hogares, ya que un 65% de estos proviene de las nóminas. Sin embargo, una lectura detallada de los datos del empleo muestra que el pronóstico para la economía de Estados Unidos sigue siendo reservado y que las mejoras tienen más de compensación por fluctuaciones estacionales que de inicio de una tendencia hacia crecimientos más robustos. En julio se crearon 163.000 empleos netos. Se abandona así la debilidad de los tres meses previos pero se sigue constatando que el ritmo de la recuperación es insuficiente.
Desde marzo de 2010 se llevan creados cuatro millones de empleos de los 8,8 millones que se perdieron en la crisis, lo que implica que, de seguir las cosas así, se tardaría más de dos años en alcanzar el nivel de empleo de enero de 2008, momento en el que se iniciaron los declives en el mercado laboral. La tasa de desempleo tuvo una subida mínima, hasta el 8,3%, y no será fácil que abandone estos niveles a causa de la elevada proporción de parados de larga duración, cuya recolocación es más difícil, y de un importante contingente de subempleados, con cerca de nueve millones de trabajadores que están involuntariamente a tiempo parcial y que deberán absorber una parte importante de las ofertas de trabajo que se vayan creando.
Todo ello hace difícil que se mantenga el crecimiento de las ganancias salariales ya que, en una expansión típica, las subidas salariales vienen precedidas por un incremento del empleo y de las horas trabajadas que vacíe el fondo de mano de obra no utilizada.
Esta cautela puede observarse en la percepción de los empresarios. Los índices de actividad del Institute for Supply Management (ISM) son más propios de crecimientos modestos que de una expansión vigorosa. El índice ISM de manufacturas de julio quedó prácticamente invariado en el nivel de los 49,8 puntos, mientras que el ISM de servicios tuvo una tímida subida hasta el nivel de los 52,6 puntos. Asimismo, el componente de empleo de ambos volvió a dar nuevas muestras de debilidad, evidenciando que los empresarios siguen teniendo reticencias a la hora de contratar.
Fuente: Serv. Estudio la Caixa



Echo de menos en tu reflexión un comentario sobre la deuda pública estadounidense, su cantidad y su alcance. Así como los estímulos monetarios impulsados por la FED.
Un saludo,
Marta Rodríguez
Prima de riesgo