En el segundo trimestre de 2012, el saldo corriente de la zona del euro mejoró en 4 décimas, para alcanzar un superávit del 0,5% de su producto interior bruto (PIB). Este incremento responde, en gran medida, al buen comportamiento del saldo comercial impulsado tanto por el buen ritmo de las exportaciones como por la ralentización de las importaciones. Por lo que se refiere a estas últimas, esperamos que la debilidad de la demanda interna en la zona del euro mantenga la senda decreciente registrada durante los últimos meses, llegando incluso a alcanzar tasas negativas.
En efecto, las importaciones de bienes crecieron un 0,9% interanual durante el segundo trimestre de este año. Esta cifra se sitúa 3,0 puntos porcentuales por debajo del aumento del primer trimestre, y es cerca de 13 puntos inferior que el crecimiento registrado un año atrás. Por su lado, el crecimiento de las exportaciones fue del 8,0% interanual, un nivel similar al registrado durante el primer trimestre de 2012. Sin duda, la depreciación del euro frente a las principales divisas internacionales ayudó a mantener este dinamismo.
Un análisis más detallado muestra que esta tendencia se ha mantenido en los principales países de la zona del euro, con nuevas mejoras de su saldo corriente. Sin embargo, existen diferencias muy significativas entre los miembros de la Unión Monetaria. A modo de ejemplo, los Países Bajos y Alemania presentaban importantes superávits corrientes en este periodo, del 9,3% y el 6,0% de su PIB respectivamente. En contraposición, Grecia y Portugal mantenían desequilibrios exteriores importantes, del 8,9% del PIB para la economía helena y el 3,8% del PIB en el caso de la lusa.
Aunque esta divergencia es aún elevada, observamos cómo se ha reducido paulatinamente a lo largo de los últimos cuatro años. En este sentido, destaca la importante corrección de los desequilibrios exteriores registrados en los países de la periferia de la zona del euro, esto es, España, Irlanda Grecia y Portugal. Desde diciembre de 2008, la mejora del saldo corriente de estos cuatro países supera los 6 puntos porcentuales. El caso contrario ocurrió en Finlandia y Austria, aunque sus saldos exteriores se mantienen aún en niveles sostenibles.
En clave de futuro, la evolución del saldo corriente de los distintos países dependerá, en gran medida, de la distribución geográfica de sus exportaciones. La atonía de la demanda interna en la zona del euro afectará en mayor medida a aquellos países con una concentración más elevada de sus exportaciones destinadas al mercado comunitario. De hecho, en términos agregados, se observa que las exportaciones fuera de la zona del euro han crecido a un mayor nivel que el comercio intracomunitario. Concretamente, las exportaciones acumuladas entre abril de 2011 y marzo de 2012 hacia países externos a la zona del euro crecieron un 9,0% respecto al mismo periodo del año anterior, frente al aumento del 5,6% interanual registrado dentro del mercado comunitario.
Fuente: Serv. Estudio la Caixa



