En 2007, no se produjo en la isla-Estado de Singapur ningún acontecimiento mayor (las lecciones legislativas tuvieron lugar en mayo de 2006). El primer ministro Lee Hsien Loong, hijo del antiguo ministro Lee Kuan Yew considerado como el “Padre de Singapur” (dirigió el país de 1957 a 1992 y permanece activo entre bastidores), mantiene con firmeza y rigor el control del Partido de Acción Popular (PAP) sobre los engranajes estatales y tolera tan poco como su padre la crítica y la oposición.
En 2007, por ejemplo, el número de cibernautas perseguidos por difamación no ha dejado de aumentar; del mismo modo, los dirigentes de la oposición (dos partidos tolerados, el Worker’s Party y el Singapore Democratic Alliance) están muy vigilados y a menudo perseguidos sin tener la más mínima oportunidad de ganar un proceso contra una máquina judicial ultrapotente y al servicio del PAP.
Con todo, este dominio del PAP es tolerado por una población muy preocupada por mantener la competitividad de la economía local en un en torno regional ultracompetitivo y preservar un nivel de vida de excelente calidad (el segundo en Asia del Este después de Japón y más elevado ya que el de la mayoría de Estados europeos).
Asimismo, desde el punto de vista económico, la diversificación de la economía y su desarrollo en los sectores con un elevado contenido tecnológico se mantiene con éxito: la educación y la investigación (tecnologías de la información, bio y nanotecnologías) son la punta de lanza de esta excelencia



