Una vez aprobado  el plan de ayudas a Grecia por un importe global aproximado de  110.000 millones de euros según diversas fuentes, y condicionado a que el país heleno ejecute el durísimo plan de ajuste establecido por el FMI y el BCE.
Seguramente, llegados a este punto no había vuelta atrás, e incluso los países más reacios como Alemania tuvieron que ceder a la presión de los mercados, dejar caer a Grecia hubiese significado la caída del euro, y una crisis de confianza en los mercados de consecuencias devastadoras. Ahora bien, hay diversas reflexiones que se derivan de la situación que ha hecho imperativa esta intervención conjunta.

Por un lado, es evidente que algo falla cuando no se ha podido anticipar la gravísima situación que ha aflorado únicamente en los últimos meses, en este caso la responsabilidad debe recaer sobre la Unión Europea y al BCE, organismos que deben velar por a estabilidad de la economía y del euro. Por tanto, como ya sucedió anteriormente con la banca, los mecanismos de control han fallado.
Por otro lado, si bien no éramos conscientes de la magnitud de la tragedia, todos sabíamos que la economía griega tenía serios problemas, y en cambio, se han ido postergando la toma de decisiones al respecto, actitud que recuerda a la adoptada últimamente por el gobierno español. Por tanto, debemos ser conscientes que en el momento actual, no podemos abstraernos de los problemas de nuestros vecinos, porque más pronto que temprano, nos afectarán, y cuanto más tardemos en afrontarlos más grande será la bola de nieve.
La semana pasada, un prestigioso economista alemán reflejaba en la contraportada de La Vanguardia el sentir de buena parte del pueblo alemán, porque ellos deben pagar las cuentas de lo mal que lo han hecho otros. Indicaba que Alemania ha hecho los deberes, reduciendo el gasto público(becas, guarderías, etc) para no encontrarse en una situación problemática, y en cambio ahora debe pagar las facturas de otros que han vivido muy por encima de sus posibilidades.
La reflexión que subyace a este último punto, es la clave de las diversas crisis que hemos vivido en los últimos tiempos: el riesgo moral.
Riesgo  moral de la banca de inversión: Decisiones arriesgadas, si son positivas, los beneficios son míos, sino papá estado pagarás las cuentas.
Riesgo moral de la ciudadanía que no estudia ni se esfuerza por sabe que papá estado vendrá a darme una ayuda económica, pisos protegidos….
Riesgo moral de los estados, que saben que sus vecinos no puedes dejarles en la estacada, no por sus solidaridad, sino por sus intereses propios.
En definitiva, el gran problema es que quienes toman las decisiones lo hacen sabiendo que arriesgar, o no hacer nada, es positivo, si la jugada sale bien serán los grandes triunfadores, y sino otros pagarán la factura.
En definitiva, no se trata de un problema puntual, sino de crisis estructurales, el papel del estado a nivel nacional, o de la UE debe ser aportar las herramientas para que existan igualdad de oportunidades, ayudando a aquellos que no tienen las mínimas condiciones iníciales a competir, pero al final debe ser cada uno(individuo, empresa o estado) el que con su esfuerzo se gane su futuro, y no en base a las ayudas de otros.

1 Comentario

  1. Ya no quiebran bancos, quiebran estados.
    Predicciones apocalípticas, ajenas a la realidad. El curso de la historia siempre da la razón. Las calles de Grecia son trincheras, la ciudadanía se levanta en armas, rompe el "Du contrat social", decía Rousseau. Ya no hablamos de países lejanos, considerados subdesarrollados, fuera del organigrama mundial, de los cuales nos llegan imágenes de hambre, pobreza y genocidio, que apenas alteran nuestra sensibilidad. No, hablamos de un país miembro de la poderosa UE, no un novato, recien admitido, sino un país fundador, a la par con España, de la Unión Monetaria. Replican campanas al oeste de la península, se pronuncia cada vez más alto, el nombre de la vecina Portugal. Y los más agoreros, señalan con el dedo acusador a España, como la siguiente, y con ella, la muerte del Euro.
    La situación es muy grave. En Grecia el déficit público está al borde de la quiebra. Si el estado quiebra, ¿quién rescata el sistema financiero?. Añadamos la fuga previsible de capitales privados de las tierras del Peloponeso. Me explico, ahora mismo Grecia, en su situación, y aunque se produzca el rescate de la UE y del FMI, que se producirá, (basta citar que el 57% de la deuda helena está en manos de bancos alemanes) tendrá que realizar unos sacrificios presupuestarios y sociales que no producirán efectos en años. Una cosa es salvar la bancarrota y otra la estabilidad macroeconómica. Cómo permanecer en un sistema europeo, cumpliendo ratios de déficit público, inflación y demás, es decir, los famosos requisitos de convergencia, que fueron obligatorios para la aceptación en la Zona Euro. Conllevara, probablemente, la salida por la puerta de atrás de Grecia de la Unión Monetaria, pero antes la huida masiva de capitales al extranjero, para evitar la conversión del Euro al Dracma. Os suena lo del corralito. En román paladino, evitarán la quiebra del vecino heleno por los intereses financieros de las entidades bancarias de los grandes países europeos, pero una vez resuelto, Grecia deberá abandonar "el club". ¿Le tocará a otros países?. Sinceramente no lo descarto, pero afirmo que esta crisis ha servido para demostrar algo muy sencillo. La Unión Monetaria no tiene viabilidad. Es decir, no podemos realizar un proceso monetario de la envergadura del Euro sin una cohesión social y económica previa. El nivel de desarrollo social, económico y productivo de países como Alemania, Francia, Holanda y demás, no es comparable con los de Grecia, Portugal, España y los países del este. Que significa esto, que a las buenas el modelo funciona, pero a las malas, en una situación tan grave de crisis no se puede regir con una política económica única, países con necesidades tan dispares. Y ello es el gran problema, los estados donde la crisis ha tenido mayor intensidad, por lo expuesto anteriormente, no tienen posibilidad de maniobra macroeconómica y monetaria para salvar dicha crisis.
    Las políticas monetarias se toman en función, básicamente, de las necesidades de Francia y Alemania, los cuales son el 48 % del PIB de Europa, y en función de ellos se actúa. Cuando un país como España, no puede tocar los tipos de interés, devaluar su moneda y demás aspectos transferidos del Banco de España al Banco Central Europeo, es imposible salir de una crisis, que a mi entender esta empezando y es fin de un modelo. Como ejemplo os pongo, ¿existe algún protocolo en la Unión Europea que haya previsto como actuar en situaciones como las que estamos viviendo?, ¿por qué los países miembros han tardado en responder?, ¿lo esperaban?. Ahora entendéis porque Gran Bretaña no entro en el Euro. Por algo los ingleses siempre han sido precursores de cambios en la historia.
    Se avecina tiempos de revueltas populares y cambios históricos.

    http://www.elnudodelacorbatajr.blogspot.com

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