En la anterior entrada Josep nos habló de la sabiduría de la multitud….pues hoy vamos a ver el efecto contrario, y es la influencia que como seres sociales que somos tienen las opiniones y actos de los demás, al final, y lo vemos en los niños pequeños, en buena medida actuamos más a menudo de lo que creemos por imitación. Tengo pendiente escribir una reseña del libro Influencia, de Roberto Cialdini que leí el pasado verano y que es muy revelador de ese efecto. Otro que habla a menudo del efecto rebaño es Paramés, que incluso menciona los productos indexados como una institucionalización de ello, como dijo en la conferencia que impartió en Barcelona.

 

El efecto rebaño

 

Efecto prueba social o subirse al carro (“social proof effect”, “bandwagon effect”)

Pensar que algo es bueno sólo porque la gente cree que es bueno y viceversa. Seguir a la multitud sólo por inercia.

¿Creemos que un restaurante es bueno porque está lleno de gente? La mayoría pensaríamos automáticamente que es así, aunque que no lo podemos saber a ciencia cierta sin informarnos o al menos observar la comida y ver si disfrutan de ella los comensales. Podría haber parado un autocar de turistas hambrientos momentos antes y haberse llenado el local de golpe. Lo del restaurante es una decisión inocua, como mucho comeremos mal, en cambio en decisiones importantes, cambia.

[bctt tweet=»SI crees que un restaurante lleno es bueno, conoces el efecto rebaño» username=»finanzasmania»]

La conferencia de Sun Valley

A finales del siglo pasado, reunidos en un ressort de lujo en US había ejecutivos de World.com, Altavista, Netscape, y de otras empresas de moda. Desarrolladores de software y especialistas en tecnología de la información hablaban de las bondades de una nueva era para el mundo. La era de internet.

Un veterano orador cerró la sesión advirtiendo de los peligros que acechaban al sector tecnológico y la imposibilidad de generar en el futuro unos beneficios que justificasen la cotización de esas empresas. Jamás ocurrirá, dijo. Y si bien a corto plazo es imposible saber qué pasará, ya que el mercado se comporta como un máquina de contar votos, a largo plazo se comporta como una balanza, el valor importa porque el mercado tarde o temprano debe reflejar los beneficios que son capaces de obtener las empresas.

[bctt tweet=»el mercado se comporta como un máquina de contar votos, a largo plazo se comporta como una balanza» username=»finanzasmania»]

Ese hombre raramente hacía predicciones sobre los mercados, pero esta vez hablaba con rotundidad. Y hablaba de una desmesurada codicia hacia el supuesto nuevo paradigma tecnológico, de una euforia injustificable.

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Hizo un paralelismo con la industria de la automoción, recordando que a principios del siglo XX se consideraba la más innovadora y prometedora de todas, con más de 2000 empresas desarrollando nuevas soluciones en este campo. El automóvil era el futuro sin ninguna duda, y de tener que escoger algún sector de empresas dónde invertir en 1900, hubiese sido ese. Ahora sólo quedaban 3 de esas compañías en estados unidos, Ford, GM, y Chrysler. Y en algún momento u otro, las 3 habían cotizado por debajo de su valor contable. Así que las empresas de automoción supusieron un gran impacto para la economía americana, pero no para los inversores en bolsa que confiaron en ellas.

El veterano orador prosiguió. Si pensáramos en otro gran invento que iba a revolucionar el mundo, sin duda sería la industria aeronáutica. Había cientos de fabricantes y aerolíneas que ofrecían un futuro brillante. Si hoy en día miramos el agregado de todo ese sector, han sido incapaces de generar dinero para los inversionistas.

Buffett en mínimos de 6 años vs S&P500, ¿Pierde la magia?

El orador dijo que era muy fácil promover nuevas industrias y tecnologías, precisamente porque son nuevas son muy marketizables. Y puede ser incluso más fácil promover nuevas industrias que todavía no han ganado un centavo, porque no hay nada con que compararlas. Para acabar, recordó el chiste del buscador de petróleo que subió al cielo, San Pedro le dijo :

-Verá utd, tenemos el local lleno de petroleros ahora mismo, no hay sitio.

-¿Puedo decirles unas palabras a los compañeros?

-Por supuesto.

-¡Amigos! ¡¡Parece que se ha encontrado petróleo en el infierno!!

Todos los petroleros salieron disparados hacia el infierno, liberando así espacio en el cielo. San Pedro, sorprendido, comentó :

-¡Muy listo! Ahora sobra sitio, pase usted, adelante.

-Estaría bien quedarse en el cielo. Gracias. Pero hay rumores de que se ha encontrado petróleo en el infierno, los compañeros van para allí, creo que voy a ir con ellos.

Después de unas carcajadas por la ocurrencia, los asistentes comprendieron. Tal vez eran ellos los que estaban yendo a buscar petróleo al infierno. Algunos ejecutivos cambiaron las risas por una mueca de sorna y cierta incredulidad, y muchos se convencieron a sí mismos de que ese hombre mayor no podía entender lo que el mundo de internet significaba (sesgo de confirmación), incluso algunos se preguntaron que siendo como era amigo de Bill Gates

¿Cómo había perdido la oportunidad de subirse al carro tecnológico?

Ese hombre lideraba una empresa tradicional, fuera de la “nueva economía”, una empresa que a diferencia de muchas de moda, había demostrado su capacidad para generar beneficios. Una empresa cuya cotización languidecía comparada con el nuevo orden del Nasdaq. Ese hombre, como muchos habréis adivinado, era Warren Buffett.

el efecto rebaño

¿Por qué se produce este sesgo de prueba social o efecto rebaño ¿Por qué durante la burbuja punto.com y en tantas otras en la historia el hombre pierde su sentido común?

 

¿Por qué a veces nos arrastran las multitudes?

Uno de los mejores libros sobre la psicología social es el de Gustave Le Bon escrito en 1895, poco ha cambiado desde entonces. Identifica tres mecanismos que desatan este comportamiento :

  • Primero : en una multitud, como el individuo es anónimo, pierde el sentido individual de la responsabilidad y participa en actos a los que normalmente no se hubiera prestado.
  • Segundo : el proceso de contagio hace que se reduzcan las inhibiciones individuales, haciendo aceptables comportamientos distintos a los que tendrían las personas individualmente.
  • Tercero : el ser humano es mucho más susceptible a la sugestión dentro de una multitud. La multitud ejerce un efecto hipnótico sobre el individuo, lo que le hace más proclive a seguir a otros miembros de la multitud y a sus líderes.

Estos 3 mecanismos provocan en el ser humano un comportamiento impulsivo, reactivo, y emocional, que es difícil de terminar. Los científicos sociales contemporáneos llaman a esto “desindividualización”. Los mecanismos descritos hacen que las personas queden sumergidas en el grupo perdiendo su propio sentido de la identidad y buscando el confort de las decisiones mayoritarias. Si todos lo hacen, debe de estar bien.

 

¿Cómo piensan las multitudes?

Las multitudes piensan más en imágenes que en hechos, aceptando como reales las imágenes de la mente colectiva incluso cuando su conexión con los hechos y la realidad es vaga, llegándose a extremos de ilusión colectiva por el efecto de contagio.

Un ejemplo moderno y cotidiano sería el comportamiento de una muchedumbre de forofos y hooligans, dónde ninguno de sus miembros tendría un comportamiento parecido de estar solo. La Alemania nazi tampoco podría ser explicada en un país mayoritariamente cristiano sin el efecto de la multitud.

El mercado está caro según el indicador de Buffett

En la bolsa es fácil caer en el sesgo de prueba social sobre todo para algunos valores de moda. Durante la burbuja de las punto.com, justo en los meses anteriores al pinchazo, entraron $44B de dinero nuevo a pesar de que el PER medio del mercado estaba a niveles estratosféricos. Sólo porque una empresa llevase el “punto.com” ya se consideraba una futura ganadora (efecto halo y sesgo de fluencia), y la gente no quería perdérselo. Quería subirse al carro antes de que fuese demasiado tarde (prueba social y aversión a la pérdida).

Una de las virtudes de muchos grandes inversores es constatar este fenómeno. Para Peter Lynch, el sólo hecho de que una compañía fuese seguida por muchos fondos institucionales (la multitud) ya la hacía acreedora de peores retornos porque era más difícil que existiese una discrepancia entre valor y precio.

La capacidad de reflexionar y pensar aumenta para el ser humano cuando está fuera de la influencia de la multitud, puesto que es capaz de anticipar y sopesar con más cuidado las consecuencias de sus actos, lo cual le permite operar a un mayor nivel de conciencia y honestidad intelectual.

Apartarnos de la multitud no nos protegerá de actuar estúpidamente, pero si nos quedamos siempre dentro difícilmente podremos llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos. Eso no significa que haya que discrepar por discrepar de lo que hace y dice la mayoría, ya hemos visto con la sabiduría de la multitud, que de media, el consenso tiene razón. En la inversión, ser un contrarian no supone hacer siempre lo  contrario, sólo cuando conviene. Sólo significa pensar por si mismo aplicando el sentido común, lo cual implica pensar a veces distinto de la mayoría.

[bctt tweet=»Aplicar el sentido común implica a veces pensar distinto a la mayoría» username=»finanzasmania»]

Mi opinión

Gran entrada de Josep, os voy a dar mi opinión. Si te ves capacitado para sacar mejores resultados que el mercado, entonces por definición deberías actuar diferente a la mayoría. Si no, indexate y entonces formas parte de la mayoría, para bien y para mal. Lo más frecuente es que te creas del primer grupo, pero actúes copiando a la mayoría, y esa combinación suele llevar a perder dinero.

La mayoría de inversores value indican que lo que más les satisface es el reto intelectual de analizar mejor que el resto, más que el dinero en sí. Buffett dice que él analiza lo mismo que el resto, sólo que seguramente él se fija en cosas que la mayoría no vemos.

Creo que en la inversión, comprar o vender una acción por lo que diga un banco de inversión, un analista, un gurú (charlatán), o lo que leas en twitter o en un blog es una mala opción. En mi vida nunca he copiado en un exámen, pero por qué siempre me preguntaba como podía saber que el otro sabía más que yo? Pues en la inversión debería ser así, con la salvedad que hay personas que claramente saben más que yo, por tanto, si me fijo en lo que hacen para coger ideas, pero luego hay que hacer nuestra propia revisión.

 

 

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4 Comentarios

  1. Hay…confieso que en alguna ocasión copié en un examen, y en otra me pillaron mirando el libro….lógicamente, fueron «ceros» absolutos. Para la mayoría diré, que no fui mal estudiante, aunque tampoco brillante.
    Creo que en este mundillo en el que nos movemos, hay muchos «copiadores», no hay más que ver como han proliferado las plataformas de Copy Trading. ¿Es bueno o es malo?
    Creo que no tiene por que ser necesariamente malo, siempre que uno asuma su responsabilidad.
    Cuando copié y me pillaron, asumí la responsabilidad que me tocaba. El profesor y yo nos conocíamos perfectamente, sabía que no era mi forma habitual de actuar, pero tenía que utilizar el castigo, yo sabía que había obrado mal, y asumí la parte que me tocaba.
    El problema que tiene mucha gente, es que no se hace responsable de sus actos, sean dentro o fuera del rebaño.
    Un articulo genial Josep.
    Un abrazo a los dos.

    • Hola Miguel

      La clave es a quién copiamos ideas, a buffett, a Paramés? absolutamente sí, como mínimo coger ideas
      A neo gurús de los que no sabemos nada más que lo bien que lo hacen y los buenos que son…absolutamente no

      Un abrazo

  2. Hola Miguel,

    Bueno, puestos a confesar, creo que la mayoría hemos copiado alguna vez… Recuerdo que en Derecho Laboral me quedé totalmente en blanco, y eso que conocía los temas. Me bloqueé. Me dije que eso no podía volver a ocurrir y a partir de entonces en esa asignatura llevé siempre chuletas kilométricas, «always protect your downside» XD. Desarrollé un sistema muy bueno basado en rodillos y elásticos en el que era casi imposible que me pillaran, y la verdad es que sólo las necesité en un par de ocasiones porque el prepararlas me servía de estudio y luego no las necesitaba. Hasta aquí las batallitas.

    Salu2 Cordiales

    • Josep

      Lo confiesas porque ya ha prescrito…pillín

      Mi chuleta era la palma de la mano, dónde me apuntaba 2/3 fórmulas que nunca entraban, porque era de lo más inusual, pero eso me daba «seguridad»

      Con todos los respetos para los letrados de la sala pero…que aburrimiento los derechos

      Un abrazo

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